El robot de Ramón Gómez de la Serna

Ramón Gómez de la Serna coleccionaba toda clase de objetos en su torre de la Calle Velázquez, pero las joyas más valiosas eran las muñecas de cera. Se sabe que el escritor tuvo dos: la primera murió de “rotura irreparable” y la segunda, después de que su sexo helado inspiró cientos de greguerías, fue abandonada … Sigue leyendo El robot de Ramón Gómez de la Serna

Rígor mortis

Me puse el mejor traje que tenía en el clóset, evitando mirar las cobijas revueltas de la cama matrimonial que estaba a mis espaldas. Ayer, justo después de que los hombres de la funeraria se llevaron el cuerpo de mi mujer, me eché en la cama sin siquiera tenderla. Su muerte era terriblemente dolorosa, pero … Sigue leyendo Rígor mortis