Érase una vez el Reino de la Tuentifor

Cuando Quito todavía tenía esperanza, existía un paraíso infernal sembrado en el corazón de la ciudad. Allí, putas, políticos y poetas se confundían. Allí había mercados y lupanares. Allí había vida. El reino de la Tuentifor, una crónica de Huilo Ruales Hualca.

Carta del señor Darcy

(Lea este artículo también enla web La Casa Ártica.) Queridos lectores:   ¡Cuántas cosas se han dicho y se dirán sobre el amor! Tal vez todas se parecen y es que ya se ha dicho tanto… Prefiero hablarles de las novelas de romance. Escogí el nombre sugerido por Guillermo Cabrera Infante porque novela rosa o... Seguir leyendo →

El único traidor de América

Breve crónica sobre la entrevista "El único traidor de América", publicada en la revista Playboy en 1953. El personaje entrevistado era un escritor de ciencia ficción que nadie hubiera permanecido en el olvido si no se hubiera declarado enemigo de la intervención estadounidense en la Guerra de Corea.

El robot de Ramón Gómez de la Serna

Ramón Gómez de la Serna coleccionaba toda clase de objetos en su torre de la Calle Velázquez, pero las joyas más valiosas eran las muñecas de cera. Se sabe que el escritor tuvo dos: la primera murió de “rotura irreparable” y la segunda, después de que su sexo helado inspiró cientos de greguerías, fue abandonada... Seguir leyendo →

Hemingway contra Borges

“Me divertí muchísimo con usted o tal vez deba decir gracias a usted, por eso y porque no suelo responder si no es con los puños, he decidido ignorar la mierda que escribió sobre mi ‘Tener y no tener’”. Así empieza la última de las dos cartas que Hemingway envió a Borges. “No me malentienda:... Seguir leyendo →

Diccionario enciclopédico de clientes de librerías

La rue Morgue vuelve de sus vacaciones con una crónica - como siempre, llena de opiniones no tan justas - acerca de los clientes de las librerías. ¡Tenga cuidado! Quizá pueda sentirse aludido porque todos los personajes descritos son absolutamente reales (para variar)...

29 de febrero

Única conoció a mi abuela cuando ambas tenían 15 años. Ella murió un par semanas después de cumplir 80 y su amiga de toda la vida fue al velorio. Era una mulata bellísima a la que nadie dejaba de mirar. Tenía 31. La primera vez que la vi fue en mi décima fiesta de cumpleaños.... Seguir leyendo →

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